Columnas de Opinión

Alarma en el Biobío: El desmantelamiento del sueño de la casa propia

Por Claudio Moraga G. – Presidente de CChC Los Ángeles

La reciente emisión de la Circular N°5 del Ministerio de Vivienda, que delinea el Programa Habitacional 2026, ha generado una profunda inquietud en el sector de la construcción, con especial énfasis en la Región del Biobío y en nosotros como CChC Los Ángeles. Más que un ajuste en las proyecciones, observamos una disminución de recursos que plantea desafíos importantes para la estabilidad social y el necesario dinamismo económico de nuestra zona. Como gremio, vemos con preocupación cómo esta readecuación podría ralentizar la respuesta habitacional que la región demanda con urgencia.

La realidad que reflejan las cifras es compleja. Si observamos la trayectoria del subsidio DS49 (Fondo Solidario de Elección de Vivienda) en nuestra región, el desplome es evidente: de un máximo de 5.663 subsidios en 2023, hemos caído a una ejecución de apenas 1.217 en 2025 (parcial), con una proyección inicial para 2026 de solo 1.472 unidades. Esta cifra es menos de la mitad de lo que históricamente se asignaba en la zona, ignorando que somos la segunda región con más asentamientos precarios en el
país.

Esta decisión genera una desigualdad territorial preocupante. Mientras el déficit habitacional crece, en Biobío hoy existen 12 megaproyectos calificados que carecen de financiamiento, paralizando soluciones urgentes para miles de familias. La baja ejecución es crítica: el programa DS49 registra apenas un 37% de avance, convirtiéndose en el principal lastre del cumplimiento de metas.

Lo más preocupante es la falta de transparencia en la contabilidad de estos recursos. Al imputar subsidios destinados a emergencias por incendios (como el caso de Ríos de Chile en Lirquén) al programa regular, se consume casi la mitad del presupuesto regional del DS49.

A este complejo escenario se suma un desafío adicional para las familias: el incremento en las exigencias de ahorro para el subsidio DS49, que hoy representa una brecha de casi un millón de pesos respecto a años anteriores. Si bien el ministerio identifica presiones en los costos de suelo, esta realidad coincide con un presupuesto nacional que se encuentra altamente comprometido por deudas de arrastre, limitando la cobertura para miles de nuevos beneficiarios. Ante este panorama, desde la CChC reafirmamos nuestra
voluntad de diálogo y colaboración; contamos con propuestas técnicas concretas para optimizar la gestión de recursos y agilizar los proyectos paralizados. Creemos firmemente que, trabajando en conjunto con la autoridad, podemos encontrar los mecanismos para evitar que el peso de la coyuntura económica recaiga sobre los postulantes.

Desde la CChC Los Ángeles y la región, hacemos un llamado urgente. La vivienda es un derecho fundamental. Debilitar los subsidios es debilitar el empleo, la inversión y la confianza en nuestras instituciones. Es imperativo que el Gobierno rectifique la Circular N°5 y restituya un marco que garantice la equidad territorial y la dignidad que las familias del Biobío merecen.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba