Concepción

Con taller de equinoterapia conmemoran día mundial de la concienciación del Autismo

Adolescentes de la residencia Maipú del Servicio de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia (SPE) diagnosticadas con Trastorno de Espectro Autista asistieron a sesión de equinoterapia

En el marco del Día Mundial de la Concienciación sobre el autismo, adolescentes de la residencia familiar Maipú diagnosticadas con TEA asistieron a un taller de equinoterapia realizada por la Fundación María Jesús. La actividad, gestionada por el SPE, se alineó con el objetivo por el cual la ONU instauró este día en 2018 que es reafirmar y promover la plena realización de todos los derechos humanos y libertades fundamentales de las personas autistas en igualdad de condiciones con las demás.

En ese sentido, Andrea Saldaña, directora del servicio en Biobío, dio a conocer la cantidad de NNA, de un total de 474, que tienen condición TEA en residencias de la red. “De esta forma estamos destacando los esfuerzos del servicio para generar procesos terapéuticos para los niños, niñas y adolescentes que son parte de la red y se encuentran en la condición del Trastorno Espectro Autista, que son aproximadamente 25 diagnosticados que se encuentran en cuidado alternativo residencial y además hay algunos otros casos que se encuentran en proceso de diagnóstico. Desde los procesos terapéuticos se impulsa su inclusión y la posibilidad de acceder y garantizar todos los derechos para cada uno y una de ellas”.

Equinoterapia

La Equinoterapia se presenta como un espacio que abre a la persona con autismo la posibilidad de experimentar el mundo desde un nuevo punto de vista, desde el caballo; además de integrarse a un ambiente natural, a interacciones basadas en el afecto y la aceptación, aprovechando el juego como principal estímulo para lograr la atención.

Así lo explicó Jose Miguel Manzo, presidente de la Fundación María Jesus.  “En general la equinoterapia mejora la autovalencia. Para todo tipo de tratamiento, las personas que vienen a recibir las intervenciones mejoran la autovalencia. En lo específico en el caso del autismo, mejora la comunicación y lenguaje, contacto visual y lo ideal es que parta a temprana edad, a los 4 años porque los ayuda por ejemplo a dejar los pañales, socializan con el equipo de terapia, los caballos, aprenden a controlar sus emociones y todo lo que tiene que ver con la estimulación que proporcionan los terapeutas”.

Las adolescentes de la residencia Maipú que asistieron a la jornada, destacaron los beneficios de los talleres. Daniela señaló que “es bueno para mí porque estar muy encerrada me afecta, además con el tema de la depresión. Había venido antes y me gusta mucho. Mi abuelo por parte de padre tenía una granja y yo de hace mucho no practicaba”. Por su parte, Jael señaló que es primera vez que practicaba y aseguró que “me da tranquilidad”.

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